Posteado por: Santi López-Villa | 12 Febrero, 2010

La perseverancia, la creación y el arte…

‘En el sin cesar del pequeño río  contra la roca, siempre triunfa el pequeño río… no porque sea más fuerte, sino porque persevera’

Una vez me preguntaron que si me encontrase en mi camino con una piedra enorme ¿Qué haría para poder continuar?
Yo respondí que quizá me armaría de fuerza y la intentaría apartar.
O bien, me armaría de astucia y la intentaría escalar…
O a lo mejor me sentaría en el camino pensando en mi desgracia y me lamentaría por haberme encontrado con aquél escollo en mi vida.

Sin embargo, mi maestro me dijo:

- ¿Y si pruebas a esculpir la piedra y la conviertes en una obra de arte? ¿Y si dedicas tu tiempo a crear y recrear aquella piedra en la más bella estatua? ¿No sería eso arte? ¿No sería eso convertirte en ingeniero de la vida?
¿Y si cuando acabes, te queda espacio sobrado por los lados, para poder pasar tú y todos los que vengan detrás?

Absolutamente todas las bellísimas esculturas, fueron un día una ruda y enorme piedra en el camino del artista que decidió transformarla.

Un abrazo a todas y todos los artistas que ven más allá de las piedras del camino y esculpen en ellas cada día bellos momentos y nuevas oportunidades.

Posteado por: Santi López-Villa | 4 Febrero, 2010

Gracias por vuestra inmensa y cálida compañía

Hola…

Ayer, como algunos ya sabréis, impartí una conferencia en Barcelona. Lo pasé muy bien, no tanto por lo que dije, sino por la inmensa y cálida compañía de la que fui rodeado.

Sin duda soy una de aquellas personas que siempre se siente afortunada, y a las que la vida no deja de regalar buenos momentos.

Espero que, tanto para los que estaban como para los que no pudieron venir, esta vida siga siendo como un ‘patio de colegio’, donde todos podamos tener nuestro trocito para jugar, nuestros buenos amigos para compartir y días de sol para sonreír.

Gracias a quien nos prestó su techo, el Corte Inglés, especialmente a Eva, que mostró su impecable y atenta profesionalidad. Gracias a mi queridísima Editorial, RBA-Integral, a Clara y a Txell, que organizan estos buenos momentos y me acompañan en esta aventura.

Y por supuesto GRACIAS a todas las personas que estuvisteis, porque “ESTAR, para los seres humanos, es tan importante como SER

“Bon camí!”

A vuestra disposición.

¡Un abrazo fuerte!

foto: Óliver Miranda

“Desde un lugar lejano… Feliz Navidad”

A veces nos empeñamos en enseñar a los demás hacia donde tienen que ir o qué es lo que tienen que hacer…

A veces pienso que una persona es como una semilla, y que ella, aunque no sea consciente, ya sabe como llegar a ser árbol.

Es por eso, que para que pueda devenir su insospechado camino, sólo hay que acompañarla, regarla, cuidar de ella, dar esperanza… “La vida se abre camino” muy a nuestro pesar, y siempre sale adelante.

¡Feliz Navidad y Confianza para todas las semillas!

Posteado por: Santi López-Villa | 13 Agosto, 2009

¿Sumar o restar?

Es fácil restar tiempo a la vida… pero, ¿es fácil sumárselo?

¿Cuál es la operación que mejor sabes hacer?
En tu vida el tiempo vivido, ¿suma o resta?
El tiempo que suma te hace ser más joven, más pleno y más eterno…
El tiempo que resta te hace ser más viejo, más vacío y más caduco…

Te propongo un viaje: un viaje a lo pequeño, a lo más pequeño.

Dicen que en cada instante hay escondido un motivo tan cautivador que nos podría conmover la vida entera. Un instante podría ser igual a una eternidad.

¿Cuántas veces detrás de un pequeño y maravilloso momento ha comenzado una gran etapa en nuestra vida?

El verano es una increíble oportunidad para estar más vivo que nunca: Para detenerse en los instantes más pequeños e imperceptibles de cada momento. Para estar más cerca que nunca de las personas a las que amamos… El tiempo amado compartido es doblemente vivido…
Allí, justo allí, se esconde el sentido y el placer, la calma y la pasión, lo genuíno y lo imprevisto, el azúcar y la sal.
Nuestro entorno, en sus sutilezas, nos da las pistas para crecer y ser cada día más jóvenes que ayer. Estad atentos: La luz del sol, la eternidad del mar, el tacto de la arena, la frondosidad de los bosques, el color de los prados, la suavidad de las brisas, el aroma del amor al calor de un atardecer…
Comparte más atardeceres, haz más travesuras, arranca más sonrisas a la gente, descálzate más amenudo, corre tres riesgos al día que te hagan reir, déjate sorprender, emociónate, piérdete más amenudo y abraza con más fuerza.
No dejes pasar en vano, este tiempo de sol, de calor, de miles de detalles… Ellos, los detalles, son tu gran oportunidad para redescubrir tu brillo interior, tu chispa, tus ganas de vivir.
Detente en los detalles y regala miradas de bondad y estima.
Buen verano.

Posteado por: Santi López-Villa | 4 Marzo, 2009

Es tiempo de RE-SER… Suena bien esa canción

Porque en cada día, sin duda, hay un nuevo amanecer.

Despegar, emprender, alzar… un nuevo viaje nos espera.

RE-SER es tiempo para renacer.
Por todos aquellos que duermen, que tengan la esperanza del despertar.

Por aquellos que sufren y temen, que tengan la esperanza de libertad.

Por aquellos que viven atados, que un día cercano noten el aflojar de su pesar.

Por aquellos que hace demasiado tiempo que son pero no están…

Que nuestros gestos y palabras ofrezcan más esperanza y más despertares,
que dejemos de atar y liberemos más,
que seamos más presentes y marginemos menos.

Ojalá demos más abrazos, más sonrisas y más ánimos.

RE-SER es cosa de todos y es cosa de ti. ¿Podremos hacerlo juntos?

Despertar… Suena bien esa canción.

Buen viaje…

Es tiempo de RE-SER

Posteado por: Santi López-Villa | 24 Diciembre, 2008

La primera Navidad de RE-SER…


RE-SER Navidad 2008 (castellano)


RE-SER Nadal 2008 (català)

“RE-SER y Navidad son palabras muy parecidas… volver a ser, volver a creer, a sentir: una nueva oportunidad, un nuevo amanecer”

“En medio de la noche, se hizo la luz.”

“No hay una noche sin un nuevo amanecer.”

Durante estos años, me he encontrado tantas veces con la oscuridad, que siempre me atrapó por completo la idea de hacer un agujero por donde hacer entrar la chispa de una linterna.

Alguien, del que siempre renegué, y del que tanto ahora recuerdo con cariño, me enseñó que siempre hay una llama para una vela, por muy apagada que esté. Una vela se hizo para brillar, éste es el “sino” de cualquier persona: brillar, despertar, renacer… Navidad al fin y al cabo.

¿Y cómo se pudiera hacer tal cosa? Cada vez que haces que sea Navidad para alguien, entonces te llega la Navidad a ti. La Navidad, para que se manifieste, debes compartirla. Si la retienes… se diluye. Por cada gesto hecho por y para alguien, hecho desde el corazón, la llamita del renacer se enciende en uno mismo. Pruébalo y ojalá sigas siendo Navidad el resto de tus días.

¡Feliz Navidad!

Posteado por: Santi López-Villa | 4 Diciembre, 2008

Personas de cristal

¿Quién no ha sido alguna vez víctima de la manipulación emocional?

Definición del concepto ‘personas de cristal’:

  • Son personas tan sensibles a cualquier situación externa o a cualquier interrelación con otras personas que una simple mirada, un gesto, una palabra, se perciben enseguida como algo negativo y se sienten heridas y agredidas con facilidad.
  • Escuchar algo sobre sí mismos que no les gusta, les suele sentar mal y suelen darle la vuelta para atribuírlo negativamente al emisor del mensaje. No están dispuestos a dejar de ser ‘Peter Pan’ o la ‘Bella Princesita’ (que a estas alturas se sigue creyendo veinteañera cuando ya tiene sus ochenta venerables…)
  • Son personas que sufren mucho y no soportan el dolor, por eso, a la desesperada y sin ser conscientes de lo que hacen, se manifiestan de formas poco constructivas y tóxicas.
  • Miran la vida pasar desde sus vitrinas, autoconstruidas a medida para no tener que ser tocadas, solamente admiradas. Socialmente son muy limitadas, aunque algunas veces pueden parecer todo lo contrario: se desmoronan ante una mirada, ante alguien aparentemente más atractivo, luchan por el poder o se deprimen ante el adversario
  • Pierden la oportunidad de ser personas genuínas, para pasar a ser personas con entornos anestesiados, acolchados… personas necesitadas, al fin y al cabo.
  • Suelen tener problemas relacionales, pues el contacto personal las hiere y les hace daño. Se niegan a crecer. Me gusta llamarlas ‘personas de cristal’, porque son muy frágiles, tienden a romperse con facilidad.

Sus respuestas ante el ‘no’ y el dolor suelen ser de tres tipos:

1.- Huir: personas que nunca se enfrentan a situaciones adultas con madurez. Enseguida que aparece la palabra ‘compromiso’, ‘responsabilidad’, ‘esfuerzo’… marchan, huyen, mienten, tergiversan…)

2.- Agredir: personas agresivas, que no tolerarán que no se haga lo que ellas quieren, o que no se piense como ellas piensan… Utilizarán la agresión para garantizar su retribución emocional, su estatus, su querer. Un ‘Peter Pan’, no está dispuesto a que nadie le gane, ni una eterna princesa a que pongan en duda su inmaculada y pretendida belleza.

3.- Esconderse (personas que ante el dolor/la impotencia/el reto, se callan, lloran rápidamente, no son nada asertivos, se deprimen, se autoarrinconan, renuncian…

Los roles que se establecen
La persona de cristal es un ‘Peter Pan’ (eterno…), o una Princesita eterna (o como me gusta llamarlo también ‘Complejo de Estrellita Verdiales’: una eterna promesa de la copla, que nunca llegó a triunfar, y ahora, con cuarenta años, sigue vistiéndose de niña, sigue hablando como si fuera una estrella de la canción, firma autógrafos pensándose que son pretendidos, y esconde y elude cualquier alusión a su situación real y adulta.

Son:

  • Hijos consentidos eternos…
  • Tienen derechos, pero no obligaciones.
  • Su rol es pedir, exigir, pide sentirse amada sin tener en cuenta al otro, hace trastadas y pataletas, se salta las normas sociales, de pareja, relacionales, de trabajo, acusa, hiere, sino se le da lo que demanda.
  • Son personas para las que la vida se convierte en un patio de colegio eterno, donde no se asume ’su adultez’.
  • Necesitan tener sus vidas ‘aseguradas’… no están dispuestos a que les pueda pasar un imprevisto, descontrolado, que les pueda hacer recordar lo que son.
  • Reaccionan muy mal al castigo y no consentirán en absoluto no conseguir su objetivo.
  • Son personas que necesitan andar entre cojines y almohadones, entre autocomplacencia y reconocimiento constante, de lo contrario, no harían nada.
  • Pueden agredir a su ‘Wendy’: las buscan, las forman y las entrenan para seguir su andar personal de ‘Peter Pan’ o Princesita eterna.

Su complementario es una persona ‘Wendy’: Una persona que hará todo lo que haga falta para complacerle.
Ésta llegará incluso a perder la oportunidad de hacer su vida y realizarse a cambio de vivir la vida de su ‘Peter Pan’, y envejecer prematuramente.

  • Suelen tener roles relacionados y parecidos a madres consentidoras.
  • Su rol consiste en regañarlo, aconsejarlo, reírle todas sus gracias, justificar todas sus chiquilladas y trastadas. Inmadureces, al fin y al cabo, más relacionadas con su infantilismo persistente que con su adultez.
  • Se dedican a poner almohadas, cojines y alfombras necesarias para que sus Peter Pan/Princesitas, no se tengan que esforzar, ni sufrir.

En parejas encontramos las siguientes características:

El rol acaba siendo el siguiente: uno que hace padre o madre y el otro que hace de hijo o hija.

El comportamiento del padre o madre (‘Wendy’) suele manifestarse en:

  • Regaños
  • Complacencia
  • Justificación de las trastadas (sean las que sean, que hace su pareja (hijo/a), acabando por aceptar lo inaceptable.
  • Cambiar pañales (solucionar/limpiar/resolver los ‘fregaos’ en los que se mete su pareja…)
  • Envejecer (como lo hace cualquier padre/madre, respecto a su hijo/hija)

El comportamiento del hijo/hija (‘Peter Pan’/Princesita) se manifiesta en:

  • Falta de compromiso
  • Actitudes de exigencia/insistencia
  • Hacer trastadas cada vez mayores (haciendo lo intolerable)
  • Hacerse pipí encima (Meterse en problemas innecesarios que comprometen a su pareja y a la estabilidad…)

Estos dos roles los encontramos entre amigos adultos, entre parejas adultas, en ambientes laborales,…

Tienen ‘tolerancia cero’: seres de piel fina…
Establecen un tipo de relación con el mundo en la que necesitan estar siempre en posesión de la razón. Han de mantener su estatus a cualquier precio. Si no es así, enseguida se hacen daño y responden al dolor con prepotencia, con agresión, con pataletas, con venganzas o retraimientoTal como y lo haría un niño pequeño con escasa educación emocional.
Vidas anestesiadas, piel poco curtida, poco bronceada, con facilidad para la irritación… Invalidez social.

El paradigma relacional es el siguiente: “yo quiero que tu hagas aquello que yo quiero que hagas” (y si no es así… comienza la guerra)

Complejo del ‘pecho eterno’
Cuando éramos pequeños y teníamos hambre, simplemente llorando y alzando un poco nuestra voz en forma de llanto o chillido, enseguida teníamos nuestro alimento. Llorar, gritar y montar el numerito, es una forma de conseguir “lo que yo quiero”, sin tener en cuenta a la otra persona.

En estos casos, no hay diálogo ni se persigue ningún acuerdo consensuado.
Hay una falta enorme de empatía, no saben ponerse en el lugar del otro.
Cuando nos vamos haciendo adultos, aprendemos a pedir aquello que queremos teniendo en cuenta a las otras personas, a la otra parte:

  • Aprendemos a dialogar
  • A ser empáticos
  • A entender que en el mundo, el otro también cuenta.

Si este aprendizage no se hace, nos convertimos en personas infantilizadas que crecemos prescindiendo de los otros. (los eternos ‘Peter Pan’… las eternas princesitas…)
Lo más importante para estas personas es conseguir a costa de lo que sea, su objetivo, de lo contrario, sufren mucho.

¿Qué podemos hacer?

  • Por supuesto, lo primero y más importante es reconocernos a nosotros mismos cuál es nuestro rol y reconocerlo en el otro. Éste ya es un paso de gigante.
  • La educación emocional-social se lleva a cabo durante la adolescencia y más tarde durante toda la vida. Vale la pena potenciar las actividades y la participación social en ambientes abiertos y diversos, culturales, de ocio, deportes, convivencias,… (Exposición social, siendo consciente de que el roce puede ser muy enriquecedor)
  • La adolescencia es una etapa clave de aprendizage emocional y social, pero la buena noticia es que siempre estamos a tiempo de cambiar si somos conscientes de ello.
  • Es necesario hablar de lo que nos pasa, de lo que sentimos. Recordemos que hablando estructuramos y damos forma a nuestro pensamiento y a nuestras emociones.
  • Evitar hablar cuando la persona de cristal está fuera de sí, pues aquello que ella quiere es precisamente que entres en su juego (quiere afectarte emocionalmente con su llanto/pataleta/chantage emocional para conseguir su objetivo)
  • No entrar en el comercio/chantage emocional al que intenta someterte… Es necesario mantenerte en tu sitio y no claudicar. Será necesario obviar. Que esta persona sepa que así no conseguirá nada de ti.
  • Cuando pase la tormenta emocional, será necesario hablar. Este es el momento de hablar sobre ¿qué es lo que pasó? ¿Cómo lo podríamos haber resuelto? ¿Cómo me sentí yo? ¿Y cómo te sentiste tú? (Forzamos la empatía del otro…)
  • Aprender a dialogar consensuadamente y con empatía en momentos de relajación emocional, nunca antes.
  • No hacer el trabajo del otro: le puedes dar recursos, pero deberá hacerlo él. Los ‘Peter Pan’ y las Princesas eternas deben cargar con su responsabilidad, sino nunca crecerán, ni podrán ser adultos felices. Cada vez que accedemos a la demanda infantil o le solucionamos la vida, le impedimos que adquiera competencias.
  • Pedir ayuda… no siempre podemos solos. Recuerda que cuando trabajamos en equipo, todo sale mejor.
  • Recuerda que tanto las personas de cristal como las ‘Wendy’, están motivadas por la emoción ‘miedo’, no lo hacen porque quieren, sino porque no saben hacerlo de otra manera.
  • Hacerlo con cariño, pues es la única manera de llegar a la otra persona y ayudar a que se puedan transformar.
  • En cualquier caso, estate atento/a, pues estos roles son complementarios y precisan de sus complementarios, por lo que tanto ‘Peeter Pan’, como ‘Wendy’, se buscan y se detectan mutuamente. Recuerda el concepto del que ya hemos hablado en otras ocasiones sobre el ‘Radar Relacional’.

¡Un abrazo!

Fotografía de Cristina. (Midi d’Ossau en mar de nubes)
Texto de Santi López-Villa

Posteado por: Santi López-Villa | 14 Noviembre, 2008

El sonido de un abrazo

¿Has oído alguna vez el sonido de un abrazo?

Una imagen tan bella como el enredarse y confundirse con otra persona emite una melodía: una banda sonora increíble que acompaña tan precioso instante. Te lo aseguro: un abrazo suena, sutil, pero suena. No todo lo que no oyes, no es porque no suene, sino simplemente porque no lo oyes.

Todo tiene un sonido: una mirada, una naranja, un “te quiero”, un refresco o el cerrar y abrir de una puerta.

Percibir la realidad desde sentidos diferentes a los que solemos utilizar, nos hace más conscientes y nos permite disfrutar más: nos conecta con la vida y con nosotros mismos; reduce el conflicto y el estrés, y aumenta la paz interior.

Todo nos habla musitadamente con una hermosa canción: un beso, un andar, un verano, un ticket de metro o una taza de té.

Escuchar a aquello que nadie escucha lo dignifica y lo revaloriza. Dar reconocimiento a lo silenciado te hace ser más libre y más cómplice de la vida.

Cuando esto sucede, percibimos más coherencia y más sentido, más autenticidad y sinceridad: vemos más amigos y menos problemas.

Aquello que se toca también se puede oír. Tocar sin oír es como quitar la música y la voz a una película: es como ver como alguien toca una guitarra pero sin poderla oír. Prescindir de lo que se oye nos aleja de la historia de la cual somos protagonistas, nos desorienta y nos muere.

Acostúmbrate a escuchar los instantes, lo que no se oye, lo que aparentemente solo se ve o solo se toca. Presta atención cuando te despiertes, cuando vayas a dormir, cuando vayas a hacer el amor. El mundo se manifiesta en cada detalle y te canta una delicada canción. No te la pierdas: no ensordezcas. El mundo musita para ti.

Ningún abrazo suena igual: la canción de amor que produce el abrazo de la persona que amas, el de la alegre melodía que canta el del saludo, el susurro más íntimo del más amoroso y tierno, el que llora en la despedida o el que anuncia la esperanza de una nueva relación: Tantas canciones para tantos abrazos.

¿Cómo te vas a perder tan espléndida melodía? Guarda silencio en tu interior y podrás escuchar el rezo cantado de nuestro cuerpo al fundirse con el otro. Silénciate y escucharás la bruma sonora de cada gesto, de cada instante.

Estate atenta, pues está sonando para ti una bella melodía en cada tacto. Escúchala y abrirás los ojos a la hermosa creación que te envuelve, a otro mundo paralelo que musita dulce y hermoso para ti. Serás feliz y la vida te parecerá una constante y siempre bella canción de amor.

Un abrazo:

  • Provoca silencios. Provocar más silencios en tu día a día, hace que tu oído pueda reeducarse y acostumbrarse a oír aquello que ahora no oye.
  • Intenta acariciar sutilmente aquello que ves, aquello con lo que trabajas, aquello que haces… acariciar no es igual que tocar. En la caricia está la comprensión y el sentido. Verás como a través del tacto acariciado discretamente por la curiosidad y el cariño, se abren ante ti una infinidad de sensaciones que te permitirán tener más conciencia de todo lo que haces, de aquello que te rodea y que a veces te parece rutina. La caricia a lo cotidiano te accede al placer y a la paz contigo y con lo que te rodea.
  • Acaricia los ingredientes con los que vas a preparar la comida, tus sábanas que te dormirán, las plantas que adornan tu jardín, el lápiz antes de escribir, la llave que te va a abrir una puerta, la ropa que te va proteger, o el interruptor que te va a dar luz. Cuando acaricies sé consciente de ello y acércate a su realidad. Agradece como todos los detalles que te rodean te hacen más fácil y agradable la vida.
  • Sé cercana y acaricia a las personas que estimas. Da más abrazos, ten más miradas y escucha lo que nadie oye.
  • Da más abrazos, intercambia más miradas y escucha lo que nadie oye. Coge las manos de tus amigos con más asiduidad. Acaricia los rostros de los niños. Besa más a tus mayores. Da más besos y detente en ellos un poco más: escucha su canción. Accederás a una realidad inmensa que te llenará y en la que te sobrarán las palabras para expresar tantas bellas sensaciones. Todo tendrá más sentido, menos penas y más alegrías.

Fotografía de Cristina. (Valle de Estós, Huesca)

Texto de Santi López-Villa
Publicado en la Revista ‘Mente Sana’, nº 41, Octubre-Noviembre de 2008.

Posteado por: Santi López-Villa | 24 Octubre, 2008

Tendremos que calmar el alma

Cuando ya no nos quede más ánimo que nos mueva.
Cuando ya no hayan montañas para subir que nos motiven.

Cuando “llorar sin saber porqué”, sea más habitual que reír sin poder controlar.
Cuando ya no hayan más que reproches y sinsabores en tu día a día…
Tendremos que calmar el alma.

Porque quizás la calma nos reanuda.
Porque nos da descanso.
Porque es más natural y más humana.
Porque nos permite mirarnos con sinceridad.
Porque calmados nos acercamos y veloces nos distanciamos.
Porque cerca de nuestra persona amada sentimos que el tiempo también se calma y no pasa.
Porque las heridas son de rápidas hemorragias y se curan con el tranquilo perdón y “despacias” miradas.
Tendremos que dar calma a quien sufre, a quien pena, a quien corre a la desesperada
Sólo está en tu mano tranquilizar, y quien calma es calmadoEse es el trato.

Si el sinsentido es demasiado habitual en tus mañanas,
si la noche pasa con más duelo que alegrías,
si no hay quien te cuide de verdad, quien te mime a tus espaldas,
si tus rutinas son más grises que azules…
Tendremos que calmar el alma.

Que sea esa nuestra labor primera.
Que quien pase a nuestro lado nos preste paz.
Y que quien nos acompañe se lleve un vaso de tranquilidad.
Reconozcamos a quien vive cerca nuestro y a quien vive lejos.
Deja el miedo y ponte el sombrero de la estima.
Tendremos que reconocer nuestro pasado y amar nuestra historia sea cual sea.
Porque somos el fruto de nuestro pretérito y tendremos que ofrecer perdón y ser perdonados.
Y te lo aseguro: sirve y humildea y tú serás calma.

Respetemos a quien nos dedica una mirada y a quien ni nos mira.
Tranquiliza, comprende y estímate, y serás calmado y calmada.
Espíritu tranquilo y vidas serenas: curar, reconocer y llorar, nos calma y nos alegra el alma.

Posteado por: Santi López-Villa | 8 Octubre, 2008

En busca del Oso – Capítulo Final: “Un desayuno de pan con tomate”

Quien no ha cargado tantas veces con su tedioso miedo a sus espaldas y no hemos sido capaces de ponerlo a nuestro a lado para caminar juntos…

Y la mañana llegó, y con ella el despertar. La voz de un humano me acabó de levantar de mi lecho de hojarasca. Era un guarda forestal.

Enseguida me incorporé y me presenté. Me preguntó si me encontraba bien. A lo que yo le respondí muy afirmativamente.

Enseguida noté una ausencia. Por más que busqué, mi amigo miedo no estaba: se había ido. Creo que se fue de madrugada, justo al salir el sol. De hecho, creo que en el momento en que lo dejé tranquilo a mi lado, creyó que ya no tenía sentido continuar conmigo.

La verdad es que me apenó mucho no poder darle los buenos días. ¡Tenía tantas preguntas que hacerle! Espero volver a encontrarlo y continuar la amistad que comenzamos la noche anterior. Espero que no ande lejos, que no ande perdido, que tenga ganas de volver a hablarme de tú a tú. Él sabe que ya no podrá mirarme más por encima del hombro. Ahora nos podemos mirar a los ojos y contarnos qué pasó, cómo fue, quiénes somos él y yo y de dónde venimos. La verdad es que me sentí un poco solo sin él… Mi compañero de viaje de tantos años, que tanto me había subyugado y que ahora nos habíamos dado la mano, me había dejado.

Mientras caminábamos hacia la civilización, le pregunté al guarda forestal (que por cierto se llamaba Nico), como se llamaba el lugar donde me encontró. Él me comentó que justo el enclave donde pasé la noche se llamaba “La veu de l’abisme”, en recuerdo a las águilas que gritan cuando pasan por allí, pues anidan justo encima del acantilado.

Me gustó el nombre. Pensé anotarlo en mi cuaderno. También le pregunté por mi otro amigo, el ya olvidado plantígrado, al que no había conseguido ver. A lo que me respondió que podía ir tranquilo, justamente por aquella zona no había osos, pues hacía meses que lo tenían localizado a muchos kilómetros de allí.

Al llegar al refugio, me acerqué a la chimenea y pedí a la chica de la barra un buen colacao caliente y pan con tomate con un queso exquisito de montaña… ¡Ni te cuento cómo estaba el tema gastronómico! (por no comentar otros temas…) Qué bueno sabe todo cuando el paisaje es tan bello y cuando el paisaje del pasado lo ha sido más.

Yo ya estaba pensando en la vuelta, pues era domingo y el lunes debía estar en Barcelona para ir al trabajo. Qué lejos me quedaba mi quehacer habitual después de aquella preciosa experiencia que aquella tierra me había ofrecido.

Cuando acabé de almorzar y justo estaba para marchar, entró un pastor dispuesto a tomar algo. Nos saludó, y entre un malhumor y un hacerse de rogar, nos dijo apesadumbrado:

-    Esta noche… El oso ha rondado por este valle.
-    ¿Lo has visto? - Dijo alterado Nico. - No puede ser, lo tenemos ubicado muy lejos de aquí. Hace muchos meses que no merodea por estos valles…

A lo que el pastor añadió:

- Mira joven, vengo justo del lugar donde el oso ha dormido esta noche. Llevo siguiendo su rastro desde hace días.

- ¿Donde dice usted que ha pasado el Oso la noche? – Preguntó Nico.

A lo que el anciano pastor dijo:

-    Justo debajo del acantilado de las águilas: en “la veu de l’abisme”. Allí tenía su lecho acomodado entre ramas y hojas. Justo entre dos rocas gigantes. Allí ha pasado la noche.

Sin levantar la mirada de la mesa y sin decir ni una sola palabra, una sonrisa interior me desdibujó el alma y me sangró de emoción.

Mi anhelo me había querido encontrar…

Fin.

  • Nada es tan distante ni tan cercano, más allá de nuestras creencias: Tan lejos y tan cerca a la vez.
  • Mi amigo, el oso, me enseñó que él no era el rei de la montaña, sino que pertenecía a ella y para ella vivía. Él, el más grande y poderoso, era su servidor. Ojalá los seres humanos nos creyésemos menos dueños y tuviésemos más sentido de pertenencia. Seguramente tendríamos más autoestima y menos ego: más estima y menos miedo. Ojalá fuésemos más servidores…
  • Me enseñó que encontrar es más importante que buscar.
  • Que quien acoge encuentra.
  • Que “estar” supone reducir el miedo al otro y permite que ese otro pueda abrir los ojos a la belleza que le rodea.
  • Que no eres tú quien lo puede encontrar sino que él se manifiesta cuando estás preparado para no depender de él.
  • Que el liderazgo siempre es una actitud de servicio, nunca de dominación. La dominación es “baja autoestima”.
  • Que la máxima fuerza se muestra desde la aceptación que él me prestó.
  • Que la cercanía es más sutil y poderosa que la distancia.
  • Que su cercanía me hizo amigo de mi miedo y me dejó dormir en paz y a su lado.
  • Que acercarse a alguien es un arte que transforma… a mí me transformó.
  • Que “estar” no siempre es ver, pero siempre es sentir.

¡Gracias Amigo!  No lo olvidaré…

Entradas antiguas »

Categorías