¿Y tú? ¿A quién sigues? [una historia de Estefanía]

Imatge

¡Hola! ¿Qué tal estás?

Ya hacía días que no te escribía.

He estado viajando. Han sido meses de muchos paisajes y de conocer muchas nuevas miradas.

Espero que estés bien.

Quería contarte una historia que comenzó hace algo más de tres años. ¿Me sigues?

Su nombre es Estefanía. Era una chica de unos 16 años. Le era imposible estar en clase sin llamar la atención, gritando, insultando o removiendo la mesa donde colocaba chulescamente las piernas. Era guapa, muy guapa, pero ella no lo sabía.

Yo iba a dar una conferencia sobre inteligencia emocional y comunicación. Por supuesto, yo era un pretexto perfecto para poner en escena su más destructivo espectáculo. Los profesores me habían avisado.
Ante sus primeros atrevimientos, no dudé en dirigirme a ella:

–    ¿Quién eres?
–    Soy Estefanía. – Dijo ella con desprecio hacia mí.
–    Creo que no me he expresado bien. – Le interrumpí yo. – Te he preguntado que quien eres…
–    ¿Y tú no me oyes o qué te pasa? ¡Te he dicho que soy Estefanía! ¡Soy la Fany!
–    ¿Sólo eso eres tú? – Dije yo con mi calma propia. – ¿Eres un nombre? Pensé que eras algo más que eso…
–    Soy estudiante, o bueno, eso hago ver. – Dijo ella mofándose y riéndose.
–    Tampoco te he preguntado a qué te dedicas, sino quien eres… Lo que uno hace es algo circunstancial, ¿no? A veces eres estudiante, a veces gritas, a veces insultas, a veces lloras, a veces… ¿Te gustaría que alguien te juzgase o etiquetase por todo eso? No sería justo, ¿verdad? Supongo que tú debes ser algo más que todo esto que haces…
Te lo voy a preguntar otra vez. Es una pregunta importante: ¿Quien eres?

A lo que Estefanía, enraviada, se levantó de su silla tirándola por el suelo, y salió del aula en medio de la tensión que se había generado en la clase.

–    ¡Si tú sales, yo también salgo! – Grité yo.
–    ¡Haz lo que te dé la gana! – Gritó ella dando un portazo al salir.

La semana pasada, (tres años más tarde) me le encontré. Estábamos tomando un café en el Poble Sec.

–    Estefanía, ¿cómo es que has llegado tan lejos? Estás ya en segundo de bachillerato, vuelves a vivir con tus padres y ahora me dices que quieres estudiar enfermería? Ahora eres amable, educada, dulce… Ha debido ser un enorme esfuerzo para ti. ¿Cómo has podido? ¡Eres realmente muy fuerte! Y además, estás tan guapa, Estefanía…

–    Bueno, sí, ha sido complicado. Ya conoces mi vida. Pero te he de confesar una cosa. No es que yo sea fuerte. Es que hasta aquí, donde ahora me ves, llegó primero mi corazón: aquello que yo soy por encima de todo; y el resto de mi cuerpo y de mi voluntad, no les costó mucho seguirle.

Estefanía era una chica de 16 años, que practicaba junto a su tia la prostitución en el Raval de Barcelona. Iba cada dos o tres días a casa de sus padres a ducharse; y al instituto venía porque la policía la obligaba. No había ningún futuro para ella en esta ciudad, que se preocupa más por unas olimpiadas que por cuidar de sus hijos. Sin embargo, todo lo que amásemos profundamente se convertiría en parte de nosotros.

Off topic 01: Cualquiera diría que salió enfadada… yo creo que salió, sin saberlo, a saber quien era.
Off topic02: Yo también salí… para ver quien era.
Off topic03: ¿Y tú? ¿A quién sigues?

¡Un fuerte abrazo!

Santi.

4 comentarios en “¿Y tú? ¿A quién sigues? [una historia de Estefanía]”

  1. Montserrat Ribera says: -#1

    Hola, yo encontraba a faltar tus relatos que siempre hacen reflexionar.
    Muchas gracias

    • Hola Montse,
      yo también os echaba a faltar.
      Ha sido un año de mucha velocidad, cambios, viajes… y aunque siempre he estado, aunque de otras maneras, me alegra volver a de ésta, escribiéndoos.
      Un abrazo fuerte!

  2. Yo no solo le hubiera preguntado a Estefanía quien es, si no a todas las personas que estaban en clase, tal vez se hubiera dado cuenta ella y los demás que no somos tan diferentes los unos de los otros y que todos llevamos “piedras en la mochila” y que algunas no son de nuestra propiedad… y si, el truco está en el corazón. Estefanía eres muy valiente y una gran Sabia::::::::::::::: Gracias:::::::::

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